Chihuahua, Chih.– El sistema penitenciario estatal enfrenta nuevos cuestionamientos tras revelarse presuntas irregularidades al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) número 1 de Aquiles Serdán, donde un interno vinculado al homicidio del menor Jasiel Giovanny C. L., de 9 años, presuntamente recibe un trato diferenciado.
El caso del menor, ocurrido en julio de 2025, causó indignación en la sociedad chihuahuense por la brutalidad de los hechos. El niño fue localizado sin vida en un predio baldío al suroriente de la ciudad, dentro de una bolsa negra y con huellas de violencia.
Las investigaciones señalaron como principal sospechoso a su padrastro, Abraham Alejandro “N”, quien actualmente permanece interno en dicho penal.
Condiciones atípicas
De acuerdo con testimonios recabados, el imputado —ubicado en el área femenil, específicamente en el área de ingresos, estancia 5— contaría con beneficios fuera de lo habitual.
Entre ellos, el uso de ropa de marca, calzado deportivo, una pantalla de aproximadamente 20 pulgadas y mobiliario adicional para almacenamiento personal.
También se señala que tendría acceso a servicios restringidos como teléfono celular e incluso internet, lo que, de confirmarse, implicaría una violación a los protocolos de seguridad del centro.
Además, versiones indican que dispone de un espacio con sistema de enfriamiento tipo minisplit, donde realiza actividad física de manera regular durante lapsos de hasta dos horas diarias, bajo supervisión de personal de custodia.
Alimentación y privilegios
Uno de los puntos más delicados es el relacionado con su alimentación. Según la información obtenida, el interno no consume los mismos alimentos que el resto de la población, sino que adquiere comida distinta para desayuno, comida y cena, con un gasto estimado de hasta mil pesos diarios.
Asimismo, se reporta que mantiene una relación cercana con otras internas, de quienes recibiría cartas, chocolates y otros obsequios, lo que refuerza la percepción de un entorno permisivo.
Incidente durante revisión
Fuentes señalan que durante un operativo de la Guardia Nacional en el área femenil, se registró un incidente cuando personal de custodia presuntamente intentó evitar que el imputado fuera trasladado junto con el resto de las internas para la inspección.
Esto habría generado tensión dentro del módulo, evidenciando un posible trato preferencial.
Atención médica y alertas internas
También se reporta que el interno recibiría atención médica distinta a la ordinaria del penal. Como antecedente, se confirmó que fue sometido a una intervención quirúrgica reciente.
Además, fuentes internas refieren que podría ser advertido con anticipación sobre revisiones, lo que le permitiría modificar su entorno antes de la llegada de autoridades.
Sin postura oficial
Hasta el momento, ni autoridades penitenciarias ni la Fiscalía General del Estado han emitido una postura oficial sobre estos señalamientos.
La falta de información se da en un contexto sensible, marcado por la exigencia de justicia en el caso del menor Jasiel Giovanny.
Especialistas advierten que, de confirmarse estas condiciones, podrían evidenciarse fallas en los mecanismos de control dentro del sistema penitenciario, así como posibles responsabilidades administrativas o penales.
Por ahora, el caso vuelve a poner en el debate público la operación interna de los centros de reinserción social y la necesidad de garantizar condiciones de legalidad, equidad y transparencia.