Ciudad Juárez.– La muerte de Eitan Daniel, un bebé de apenas 18 meses, no solo ha conmocionado a la frontera, también vuelve a poner sobre la mesa una realidad alarmante: la violencia que viven niñas y niños dentro de sus propios hogares.
De acuerdo con las investigaciones, el bebecito vivía en condiciones de abandono y maltrato en un domicilio de la colonia Fronteriza, donde habría sufrido agresiones constantes. La última de ellas le provocó un traumatismo craneoencefálico, causa oficial de su muerte.
Tras el hecho, su cuerpo fue trasladado y abandonado en una zona despoblada cercana al kilómetro 27, donde fue localizado días después.
El caso derivó en la detención de cinco familiares, entre ellos la madre, el padre, la abuela, la bisabuela y un tío, por su presunta responsabilidad o encubrimiento.
El caso de Eitan no es aislado.
En México, más del 60% de niñas y niños han sufrido algún tipo de violencia en su entorno cercano, de acuerdo con organismos nacionales e internacionales. Chihuahua se ha mantenido entre los estados con mayores índices de violencia familiar. En Ciudad Juárez, reportes locales indican que los casos de maltrato infantil y omisión de cuidados han ido en aumento en los últimos años, muchos de ellos detectados cuando ya existe un daño grave. Además, autoridades han señalado que una parte importante de los casos ocurre dentro del núcleo familiar, donde los menores deberían estar protegidos.
Entorno debería ser de protección
Especialistas advierten que factores como la pobreza, adicciones, violencia doméstica y falta de redes de apoyo aumentan el riesgo para la infancia.
En este caso, también se informó que el menor presentaba signos de desnutrición, lo que evidencia un entorno prolongado de descuido.
A esto se suma otro dato relevante:
un segundo menor, de 2 años y 7 meses, fue asegurado por autoridades y puesto bajo resguardo del DIF, lo que refuerza la gravedad del contexto familiar.
Sacude a la frontera
Más allá de las detenciones, el caso de Eitan deja una pregunta abierta:
¿Cuántos niños viven hoy en condiciones similares sin ser vistos?
Su historia no solo habla de un crimen, sino de una cadena de fallas: familiares, sociales e institucionales.
Un niño que vivía a unos cuantos metros de otros hogares…
Pero cuya realidad permaneció invisible hasta que fue demasiado tarde.